Nada
Por dónde empezar… Nuestra experiencia en esta finca fue bastante decepcionante, principalmente por el deficiente estado de mantenimiento y limpieza de la casa y de sus instalaciones. La vivienda necesita una puesta a punto importante. Hay muebles antiguos y muy deteriorados repartidos por prácticamente toda la casa, muchos de ellos colocados de manera que dificultan el paso e incluso obstaculizan la apertura de algunas ventanas. En general, las instalaciones transmiten una sensación de abandono y falta de mantenimiento. La limpieza también deja bastante que desear. Encontramos los baños en un estado poco adecuado, con espejos y mamparas sucios, además de telarañas visibles en los techos. La sensación general no es la de una vivienda preparada y revisada antes de la llegada de los huéspedes. Uno de los puntos que más nos sorprendió fue la piscina climatizada. El agua presentaba un tono verdoso y estaba llena de bichos, por lo que no resultaba nada agradable ni daba confianza para utilizarla. En estas condiciones, la piscina no cumplía con las expectativas que cabría esperar de una instalación de este tipo. Además, la cisterna del baño no funcionaba correctamente. El primer día, después de utilizarla, comenzó a caer agua de forma continuada, llegando a inundar el baño y la habitación contigua. Por último, durante nuestra estancia también tuvimos numerosos problemas con hormigas dentro de la casa. En definitiva, consideramos que la finca necesita una revisión y un mantenimiento general, tanto de las instalaciones como del mobiliario y la limpieza. La casa podría tener mucho potencial, pero en su estado actual la experiencia está muy por debajo de lo que se espera de un alojamiento de estas características.