La casa tiene sus pros y sus contras. La ubicación es excelente, muy cerca de muchas de las calas más bonitas de la zona, a tan solo 10-15 minutos en coche. El check-in fue rápido y sin problemas. Como aspecto a tener en cuenta, solicitan una fianza que, en nuestro caso, fue de 800 €. No hacen una simple retención en la tarjeta, sino que realizan el cargo y posteriormente lo devuelven, aproximadamente una semana después. La zona exterior está bastante bien. La piscina está muy cuidada y recibe mantenimiento casi a diario. También dispone de una barbacoa de carbón, aunque está mal planteada porque no tiene iluminación cercana, por lo que resulta muy difícil utilizarla por la noche. La vivienda está dividida en dos plantas muy diferentes. La planta superior cuenta con una cocina moderna, muy bien equipada, y un salón cómodo con un chaise longue prácticamente nuevo. Sin embargo, la planta baja transmite una sensación de abandono: muebles antiguos, paredes con desconchones y falta de mantenimiento. En ambas plantas encontramos paredes sucias, incluso con manchas de mosquitos de anteriores huéspedes que nadie había limpiado. Además, algunos interruptores de la luz no funcionaban correctamente. Lo peor, sin ninguna duda, son los colchones. Éramos seis personas y ninguno consiguió descansar bien durante toda la estancia. Los colchones están muy deteriorados, algunos se hunden por los laterales y otros por el centro. Para una casa de este precio, resulta inaceptable que el descanso sea tan deficiente. Sinceramente, he dormido en alojamientos mucho más económicos con camas bastante mejores. En resumen, la casa tiene puntos positivos, especialmente la ubicación y la piscina, pero para nosotros los aspectos negativos pesan mucho más. La zona nos ha encantado y volveremos, pero no repetiremos en esta casa ni la recomendaríamos.
Como aspecto a tener en cuenta, solicitan una fianza que, en nuestro caso, fue de 800 €. No hacen una simple retención en la tarjeta, sino que realizan el cargo y posteriormente lo devuelven, aproximadamente una semana después. La zona exterior está bastante bien. La piscina está muy cuidada y recibe mantenimiento casi a diario. También dispone de una barbacoa de carbón, aunque está mal planteada porque no tiene iluminación cercana, por lo que resulta muy difícil utilizarla por la noche. La vivienda está dividida en dos plantas muy diferentes. La planta superior cuenta con una cocina moderna, muy bien equipada, y un salón cómodo con un chaise longue prácticamente nuevo. Sin embargo, la planta baja transmite una sensación de abandono: muebles antiguos, paredes con desconchones y falta de mantenimiento. En ambas plantas encontramos paredes sucias, incluso con manchas de mosquitos de anteriores huéspedes que nadie había limpiado. Además, algunos interruptores de la luz no funcionaban correctamente. Lo peor, sin ninguna duda, son los colchones. Éramos seis personas y ninguno consiguió descansar bien durante toda la estancia. Los colchones están muy deteriorados, algunos se hunden por los laterales y otros por el centro. Para una casa de este precio, resulta inaceptable que el descanso sea tan deficiente. Sinceramente, he dormido en alojamientos mucho más económicos con camas bastante mejores. En resumen, la casa tiene puntos positivos, especialmente la ubicación y la piscina, pero para nosotros los aspectos negativos pesan mucho más. La zona nos ha encantado y volveremos, pero no repetiremos en esta casa ni la recomendaríamos.


