Buscábamos tranquilidad, contacto con la naturaleza, andar y hacer algo de aventura.... Y así ha sido. Pueblo con pocos habitantes muy amables, nos enseñaron la iglesia, austera y preciosa. Limpísimo. Los anfitriones muy amables nos recomendaron senderos y lugares. La casa impecable, con todo detalle, cómoda y no echamos en falta nada. Hasta vimos algunos ciervos. Totalmente recomendable. Gracias!!!