La amabilidad y excelente predisposición de Hilario y Alfredo, atentos a todo. Brindando asesoramiento de cada lugar que le consultaba. Nos recibieron con todo lo que se puede necesitar. Desde un esponja y rejilla nueva en la cocina, el trapo de piso nuevo para el baño. Hasta tener aceite y vinagre para una ensalada, un bidón de agua porque se sabe que ahí no hay agua de red, café y azúcar para prepararte cuando recién llegas y todavía no realizaste ninguna compra. Mí esposo que ha viajado muchísimo por todos lados, nunca se sintió mejor atendido que en este hermoso lugar
Nada, todo estuvo perfecto


