El entorno maravilloso. La amabilidad del anfitrión y la casa que está totalmente equipada y es muy bonita y cómoda. Todo estaba limpio. Desde la casa hay rutas de senderismo con preciosas vistas al Miño. Silencio y descanso.
El acceso a la casa puede parecer un poco empinado, pero no tuvimos ningún problema para acceder con una furgo de 7 plazas. Lo estaban arreglando y quedará perfecto.