Podría señalar lo limpio que estaba, el espacio que tienes para estar, la cocina tan completa que tiene y seguir así un rato. Todo sería más que cierto, pero creo que quien se merece que hable bien es de William. Atento, educado, servicial, simpático, amable... En fin. No tenemos más que palabras bonitas para el, su familia y el alojamiento. No tiene fallo.


