La ubicación es tranquila y segura, aunque al ser un -1 se escucha el ajetreo de la calle. Hay una mini cafetería enfrente para desayunar y un supermercado cerca.
Se nota que el mantenimiento es mínimo ya que está algo desangelado con detalles como marcas en las paredes. La ducha no funciona bien y hay que tener cuidado con el calentador. Aún cobrando un extra por "limpieza" nos encontramos cosas sin limpiar, con restos de otros viajeros...


